Thursday, August 03, 2006

ENCUÉNTATE... TITOTU

Desde el año de 1998, por iniciativa del narrador Wilmer Vivas y la estudiante Paola Arango, se crea en la Universidad del Cauca el espacio de narración “Encuéntate Titotu”, idea que surge después de la realización del Primer Encuentro de Narradores “Encuentémonos”, patrocinado por la Corporación Ucica.


La Universidad del Cauca, por medio de la Vicerrectoría de Cultura y Bienestar, se convierte en el principal apoyo logístico y económico par realizar, el primer viernes de cada mes, la función habitual del espacio de narración con la presencia de un invitado nacional, donde los claustros universitario se convierten en escenarios propicios para la cuentería y la tradición oral.


Al inicio, el espacio contaba con un público promedio de 100 personas. Hoy, contamos con la asistencia de 800 personas promedio.


El día siguiente de la función, el narrador invitado comparte con los narradores universitarios y no universitarios, su experiencia en foros, talleres o conversatorios. Actividades que han formado un semillero de narradores de distintos programas y semestres de la Universidad del Cauca y estudiantes de diferentes colegios de la Ciudad de Popayán.


De esta forma, narradores como Jaime Gaitán, Carlos Hidrobo, Peter Rincón y Carlos García, han representado a la Universidad del Cauca y al Departamento en numerosos eventos a nivel Nacional e Internacional.


El tiempo pasa y con ellos los cambios se dan por la partida de varios de sus integrantes: Carlos Hidrobo viaja y se radica en La Paz Bolivia, donde sigue ejerciendo la narración oral; Carlos García, coordinador del espacio por muchos años, recibe una buena propuesta de trabajo de El País de Cali y deja en manos de Jaime Andrés Gaitán el espacio.


Claro que es necesario reconocer el trabajo de todo el equipo de Encuentaté... titotu, quienes con su apoyo en la logística, presentación de diferentes trabajos de narración y entusiasmo, han hecho de este espacio uno de los de mayor prestigio a nivel nacional. Entre ellos se destacan: Jhon Jairo Flores Toro, José Rodrigo Orozco, Sergio Muñoz. Y es necesario no dejar a un lado a los compañeros de otros espacios y narradores independientes con los que el espacio comparte una pasión por el trabajo y colaboración constante para que ninguno de los espacios desaparezca: Ruth Estupiñán (Clotilde Lucumí) Narradora independiente, Edwin Garzón coordinador del espacio parque cuento del Parque Informático, Cristina narradora independiente perteneciente al grupo de teatro “La Tortuga Triste”, el grupo de teatro “la tortuga Triste”, Wilmer y Guillermo narradores y directores del grupo de teatro “La mancha”, Alexandre Forero narrador independiente director del grupo “Unión Teatral”.


Los seguidores del espacio han cambiado de escenario en repetidas ocasiones. Es tanta la asistencia de público, que los teatros naturales de los claustros universitarios, se han quedado pequeños para alojar tantos oídos y sentidos dispuestos para los cuentos.


El patio de El Carmen fue testigo, el primer viernes de cada mes, de las historias que allí se contaban: hadas, duendes, cenicientas y príncipes de la cotidianidad, caminaban por entre las velas rodeando la fuente sin agua del patio donde, otrora, paseaban las hermanas carmelitas.


El auditorio de la Facultad de Ciencias de la Salud, con sus sillas diseñadas para una sola persona, pero cargando hasta dos y tres, vibró con las historias cantadas de Birimbao, la crítica a la televisión de Luís Martín Trujillo, las peripecias del “Parcero del Popular número ocho de Medellín” y las voces y rostros de los mejores cuenteros del mundo: los abuelos.


La casa que habitaba el General Tomás Cipriano de Mosquera, prestó su antiguo patio para albergar a cientos de personas que rebosaban los demás espacios. Así, los corredores llenos de espadas, cañones y manuscritos del General, se convirtieron en palcos que desembocaban sus miradas hacia la tarima natural donde posaba el cuentero.


Popayán en pleno acalló sus voces con el I Encuentro Internacional de Cuentería comenzó el martes 18 en la plazoleta de San Francisco, el 19 en la Plazoleta del Parque Informático, el 20 en el auditorio del ITC y cerrando el 21 en el teatro Guillermo Valencia. Porque el cuento se tomó a Popayán en diferentes espacios con seis narradores nacionales, dos narradores internacionales: Mercedes Hernández de México y Pedro Mario López de Cuba; y seis narradores locales. Evento que se llevo acabo gracias al patrocinio y apoyo de la vicerrectoría de cultura y bienestar de la Universidad del Cauca, Grupo de teatro “La Tortuga triste”, C.E.I ANDEX, Parque Cuento, Comfacauca y Encuéntate... titotu.


En estos lugares, las historias seguirán rondando como fantasmas. Los personajes de los cuentos se opondrán a la imposibilidad del académico para soñar y crear mundos posibles. Los cuentos saldrán victoriosos en su batalla contra el olvido. Su público los reclamará y nuestros ancestros pegarán sus oídos contra las paredes, para escuchar la voz que no debe callarse: la del cuentero.




Cae el telón. Aplausos.